Agente Smith (The Matrix – 1999)

A finales del siglo pasado se estrenó The Matrix, convirtiéndose casi instantáneamente en una cinta de culto. Debido a sus innovaciones en efectos especiales, su particular estética e interesante argumento. Ciertamente otras películas ya habían recurrido al ciberpunk para tratar temas existenciales, como lo fue el caso de Ghost in the Shell (1995), de la cual ya se habló en una entrada anterior, Blade Runner (1982) o Strange Days (1995), las cuales se abordaran en entregas posteriores. Sin embargo, dichas cintas solo fueron apreciadas por un público muy reducido. Siendo The Matrix el primer celuloide de este estilo que llego a convertirse en un rotundo éxito de taquilla y en un referente de la cultura pop. Aunque Neo sea el protagonista de la trilogía, este se limita a cumplir el típico papel de héroe orientado sobretodo a la acción. Dejando las reflexiones más importantes a otros personajes, siendo por mucho el más destacable el Agente Smith, interpretado por Hugo Weaving (Nigeria colonial, 1960).

Cerebro en una cubeta

El argumento más interesante de The Matrix es que la enorme mayoría de la población humana vive atrapada sin que lo sepan en una simulación computacional, siendo simples baterías para las maquinas. Las cuales ganaron una guerra que redujo todo el planeta a un páramo desprovisto de vida, en el cual incluso el cielo ha sido destruido. Al respecto, el filósofo Hillary  Putnam (Estados Unidos, 1926 – 2016) planeo el caso hipotético en el cual todas nuestras experiencias y sensaciones fueran el producto de una simulación, llamando a este ejercicio mental cerebro en una cubeta.

“El cerebro de tal persona ha sido extraído del cuerpo y colocado en una cubeta de nutrientes que lo mantienen vivo. Las terminaciones nerviosas han sido conectadas a una computadora que provoca en esa persona la ilusión de que todo es perfectamente normal” (Putnam, 1988, p. 20).

Planta de energía generada por humanos 

Desde hace siglos, la inmensa mayoría de la especie humana han estado conectada a la Matrix, la cual constantemente les retroalimenta, para que sus cerebros experimenten estímulos que los mantengan activos y por tanto funcionales como fuente de energía. La necesidad de las maquinas de ofrecer estimulación a estos cerebros es meramente practica. Sin ella morirían atrofiados, a pesar de poseer la dosis adecuada de nutrientes y oxigeno. El como debía ser el ambiente virtual en que habitaran estos cerebros demostró ser todo un reto para las maquinas.

Purgatorio

Tanto el Agente Smith en la escena del interrogatorio a Morfeo, como el Arquitecto en la secuela afirman que el primer prototipo de la Matriz era un paraíso donde no existía el sufrimiento ni el dolor, el cual resulto ser un fracaso absoluto, muriendo cultivos enteros de humanos. Los programas de la Matrix  debatieron si este fracaso se debió a que como maquinas que eran no poseían el lenguaje necesario para describir un paraíso adecuado para los humanos. Mientras que el Agente Smith considera que este fracaso se debió a que las personas definen su realidad por medio de la miseria y el sufrimiento.

El Agente Smith en su interrogatorio a Morfeo

Posterior de esa Matrix paradisíaca se creó otra de pesadilla, basada sobretodo en el sufrimiento, de la cual surgieron programas aversivos como el Merovingio. Este prototipo también fue un fracaso y fue sustituido por el modelo de Matrix visto en las películas, basada en la civilización de finales del siglo XX, con dosis similares de placer y sufrimiento, siendo fundamental la presencia de la ilusión de elección.

Con lo anterior podemos notar que las maquinas simplemente se limitan a tratar a los humanos de la forma que sea pertinente a sus intereses, siéndoles indiferentes si sufren o no. Mientras que Smith siente autentica aversión por la humanidad, hasta el punto de compararla con un virus que debe ser extirpado, esto no por el bien del sistema, ya que se considera así mismo como un prisionero más de la Matrix, deseando la destrucción del sistema, los otros agentes, los humanos y las maquinas que lo crearon. Objetivo que por poco consigue en la última entrega de la saga, notándose una marcada actitud nihilista en sus acciones.

Nihilismo

Tanto la rebelión humana de Sion, como las maquinas posen objetivos a largo plazo, así como la sensación de que hay un objetivo que deben cumplir y que justifica su existencia. Tanto el Arquitecto como el Oráculo tienen como propósito mantener el status quo, aunque por medio diferentes. Neo, Morfeo y Trinity buscan cumplir la profecía,  la cual resulta la final ser simplemente parte de la programación de la Matrix. Siendo que la única entidad totalmente libre en este universo ficticio es el Agente Smith, posterior a su derrota contra Neo, lo que lleva a que se desconecte del sistema. Una vez que no pose propósito alguno, adopta como objetivo acabar con toda la creación.

“El nihilismo radical es el convencimiento de que la existencia es absolutamente insostenible si se trata de los más altos valores que se conocen” (García, 2008, p. 1).

Clones de Smith en The Matrix Revolutions

Adoptando como proceso para llevar a cabo esta destrucción el comportamiento de un virus que se propaga sin control consumiendo todo a su paso, precisamente la misma falta que le achacaba a la humanidad y por lo que considerada que esta debía ser erradicada.

Conclusión

The Matrix es una alegoría de la búsqueda de libertad y de identidad personal. Mostrándose en el Agente Smith lo que pasa cuando se adopta que dicha premisa es vacía y sin sentido, quedando como únicas opciones el odio y la desesperanza.

Bibliografía 

  • García, A (2008). Nietzsche: la negacion de los valores y el nihilismo. A Parte Rei, 56, 1-12.
  • Putnam, H (1988). Razón, verdad e historia. Madrid: Tecnos.

 

 

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Luis Villalobos Escrito por:

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