Melvin Udall (As good as it gets – 1997)

En 1998 Jack Nicholson ganó el premio Óscar a mejor actor, por su interpretación de Melvin Udall. Un escritor obsesivo-compulsivo, quien se ve obligado a llevar a cabo un viaje a Baltimore, con la camarera Carol Connelly, interpretada por Helen Hunt, papel por el que gano el Óscar a mejor actriz; y su vecino Simón Bishop. A continuación se detallan las características del trastorno obsesivo-compulsivo presentes en el personaje.

Tipos de obsesiones 

Las personas con TOC puede presentar diversos tipos de obsesiones y compulsiones, siendo las mas frecuentes las siguientes (Márquez, Romero, Fernández y Ortega, 2012):

Contaminación

Consiste en obsesiones sobre posibles contagios de enfermedades, objetos contaminados con virus o bacterias capaces de trasmitir enfermedades. Lo cual lleva a comportamientos obsesivos de lavado, limpieza y desinfección.

Mueble del baño repleto de jabones.

Melvin apenas regresa del mundo exterior bota a la basura los guantes que traía puestos, tiene el mueble del baño lleno de jabones los cuales desecha apenas los usa. Evita a toda costa el contacto físico con los otros peatones, al caminar por la acera. Cuando va a comer al restaurante donde trabaja Carol trae consigo sus cubiertos desechables, de forma que no deba utilizar los que otra persona haya empleado anteriormente.

Seguridad 

Son obsesiones relacionadas con dudas constantes sobre conductas de seguridad o sobre haber cometido descuidos. Implica compulsiones de comprobación de haber realizado conductas de seguridad, como cerrar en repetidas ocasiones una puerta, o preguntar a otras personas si les parece que todo esta en orden.

Melvin verificando varias veces que la puerta quede cerrada.

Este tipo de conductas son muy frecuentes en Melvin. Podemos observarlo comprobando múltiples veces que la puerta de su apartamento esta correctamente cerrada. Además, cuando Frank lo saca a la fuerza de su apartamento para confrontarlo pierde por completo el control y empieza a gritar que, por favor, lo ayuden.

Orden

Consiste en obsesiones relacionadas con que las cosas tienen que hacerse de un modo concreto, siguiendo un orden determinado, y con un grado de exactitud y perfección concretos. Se relaciona con compulsiones tales como restablecer el orden y la simetría de las cosas, hacer las cosas de forma meticulosa y/o en una secuencia determinada e inflexible.

Verdell aprende a no pisar las lineas.

Esto se manifiesta en Melvin prendiendo y apagando en múltiples ocasiones las lamparas de su apartamento, así como el cuidado que tiene de no pisar las divisiones de las baldosas de la calle. Comportamiento que por cierto Verdell, el perro de Simón empieza a imitar conforme pasa más tiempo con el obsesivo escritor. Cuando se está preparando para llevar a cabo el viaje a Baltimore con Simón y Carol, es extremadamente escrupuloso con su equipaje, llevando una lista de todo lo que debe llevar y ordenando su ropa por categorías.

Comorbilidad

El TOC presenta un alto grado de comorbilidad con la depresión, autoconcepto negativo, fobia social, fobia especifica o trastorno de ansiedad generalizada (Abramowitz, Franklin, Schwartz y Furr, 2003). Dado que Melvin es un exitoso escritor de novelas románticas, es bastante claro que posee un profundo conocimiento de las emociones humanas y las relaciones sociales. Sin embargo, se comporta como un patán con las personas que lo rodean. De hecho, cuando Frank lo fuerza a que cuide del perro de Simón, el protagonista afirma “no puedo quedarme con él, nunca nadie había estado aquí adentro”, lo que nos indica que desde hace varios años sus vínculos sociales son casi inexistentes. Conforme avanza la película, nos damos cuenta que Melvin no es una mala persona, sino que experimenta una enorme ansiedad al enfrentarse a situaciones sociales espontáneas.

Melvin y Carol discutiendo en el restaurante. 

A Melvin únicamente se le tolera en el restaurante debido a que es un cliente frecuente que pide ordenes considerables, ya que molesta a los demás clientes y la única camarera que no lo detesta es Carol. La cual de hecho tampoco es que le tenga mucho afecto en un principio, ya que amenaza con nunca más volver a atenderle, cuando el protagonista lleva a cabo un comentario insensible sobre su hijo Jesse. La relación empieza a mejorar progresivamente conforme Melvin empieza a mostrar interés por otros, en concreto Simón, Verdell y sobretodo Jesse. Melvin convence a su editora para que su esposo que es medico le brinde atención al menor, de forma que este pueda recuperarse. Claro, la intención de este acto de buena voluntad era totalmente egoísta, ya que solo deseaba que Carol volviera al trabajo para que le pudiera servir su comida. Pero al menos el pequeño pudo obtener una mejora en su calidad de vida.

Conforme avanza la trama se nota un interés mutuo entre Melvin y Carol, pero la falta de habilidades sociales de este último llevan a que por poco la relación no se dé. De hecho, durante la cena que ambos tienen en Baltimore, Carol debe obligarlo a que el le diga un cumplido, la cita va avanzado bien, al punto de que se besan, pero el protagonista termina arruinando todo dejando que salgan a flote sus ideas distorsionadas. Posteriormente después de muchísimas discusiones entre ambos (en las que Carol pierde la paciencia debido a las ideas obsesivas de Melvin) es que finalmente puede empezar la relación.

Origen del TOC

El TOC es una condición en la que influyen aspectos genéticos, socioambientales y psicológicos. Se ha observado que las personas con este trastorno tienen 4 veces más probabilidades de tener otros familiares TOC que personas sin el trastorno, además las personas que son criadas en entornos que enfatizan la responsabilidad y el perfeccionismo tienen mayor riesgo a desarrollar esta condición. Además, la presencia de ciertas distorsiones cognitivas en el individuo como la intolerancia ante la duda y la exageración  de la importancia de controlar los pensamientos pueden propiciar que en momentos de estrés se dé un incremento de  las conductas obsesivas (Márquez, Romero, Fernández y Ortega, 2012).

En esta escena Melvin cuenta su dura infancia, sin embargo, debido a su carácter hostil sus compañeros de viaje no le prestan atención.  

Todo lo mencionado anteriormente podemos encontrarlo en el caso de Melvin. Debido a los cuidados que ha proporcionado a Verdell a lo largo de varias semanas, el protagonista empieza a relacionarse de forma más cordial con Simón. Finalmente, a insistencia de Frank, accede a llevar a Simón a Baltimore para que este pueda pedirle dinero a sus padres para hacer frente a sus deudas, siendo esta la última opción que le quedaba, ya que Simón y sus progenitores no se hablaban desde hacia muchos años, debido a que no aceptaban su homosexualidad. Melvin logra convencer a Carol de que les acompañe. Es a lo largo de este viaje que vamos conociendo detalles de la vida del protagonista que nos hacen ir comprendiendo su forma de actuar, resaltando que tuvo una niñez muy dura, ya que su padre paso más de una década sin salir de casa (se podría intuir un cierto componente hereditario en la conducta reclusiva de Melvin). Además de que recibía azotes en las manos con una regla cada vez que se equivocaba tocando al piano (lo cual pudo incidir en su obsesión por el orden). Se puede apreciar a su vez cierta (ligera) disminución en sus conductas obsesivas conforme se va conociendo a su mismo y va progresando su relación con Carol.

Conclusión

Melvin es un individuo que en un principio se nos presenta como molesto, malhumorado y desagradable. Pero conforme avanza la trama nos damos cuenta que en el fondo tiene buenas intenciones. Siendo que sus obsesiones e inseguridades forman una barrera que le impide relacionarse adecuadamente con los demás. Nos queda claro que nunca será una persona “normal”, sin embargo, podemos observar como poco a poco va progresando para que finalmente pueda establecer relaciones significativas con las demás personas.

Bibliografía 

  • Abramowitz, J; Franklin, M; Schwartz, S & Furr, J (2003). Symptom presentation and outcome of cognitive-behavior therapy for obsessive-compulsive disorder. Journal of Consulting and Clinical Psychology, 71, 1049-1057.
  • Márquez, M; Romero, R; Fernández, T y Ortega, M (2012). Guía para la intervención psicológica en el trastorno obsesivo-compulsivo. Facultad de psicología UAM.

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Luis Villalobos Escrito por:

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