Motoko Kusanagi (Ghost in the Shell – 1995)

Ghost in the Shell (la película anime de 1995), es considerada una de las mejores cintas de ciencia ficción de la historia. Debido a sus temática existencialista, en especial la reflexión que plantea con respecto a la relación ser humano – máquina. Además, fue visionaria al plantear en una época en que apenas estaba naciendo el Internet, la importancia que los crímenes cibernéticos tendrían en la política mundial.

Fantasma de la maquina 

El universo ficticio de Ghost in the Shell, tal como su nombre indica gira en torno a dos conceptos. El “fantasma” se refiere a la mente de un individuo o la esencia del ser, tal vez su alma. Este elemento es el que permite diferenciar a un ser humano de un robot. Independientemente de en que medida el organismo biológico se remplace por elementos cibernéticos, un fantasma conserva su humanidad e individualidad. Mientras que la “concha” se refiere al cuerpo. Para la mayoría de los habitantes de ese mundo ambos términos son indivisibles, un “fantasma” sin un cuerpo se degradara y desaparecerá, mientras que una “concha” es simplemente un objeto y por lo tanto no puede contener mente o espíritu. Sin embargo, los eventos que rodean a la mayor Kusanagi llevan a que los protagonistas se interroguen que es la mente y que el cuerpo, y por tanto nosotros como espectadores también.

El que Ghost in the Shell recurra a los cíborg para plantear una discusión existencialista sobre que somos no es una casualidad, sino que directamente esta basada en los postulados del reconocido filósofo, matemático y físico René Descartes (Francia, 1596 – 1650), considerado el padre de la filosofía moderna.

“Descartes entendió al ser vivo como una máquina muy sofisticada que actuaba de forma automática, y en quien igualmente confluían causas no identificables que producían el movimiento que no podía explicarse mecánicamente. Esta causa no identificable que está debajo de la piel, fue denominada por él como espíritus animales, y es el concepto precursor de lo que hoy se conoce como conexiones nerviosas. Esta metáfora explicativa fue conocida como el fantasma de la maquina” (Novoa, 2002, p. 72).

Cerebro cibernético de la mayor Kusanagi

Los individuos más cibernéticos, como la mayor Kusanagi, sólo tienen su “fantasma” como prueba de su humanidad, incluso sus cerebros físicos están hechos de materiales sintéticos. Tal como se muestra en la escena de créditos de la película original. En la que acompañada de una magistral composición musical podemos presenciar el proceso de manufactura del cuerpo cibernético de la protagonista.

En ese entorno ficticio, dado que la mayoría de las personas posen cerebros que son parcialmente artificiales, las emociones y los recuerdos pueden ser hackeados como si de un ordenador se trataran. Esto podemos observarlo en el caso del sicario que persiguen por la cuidad y posteriormente logran atrapar los protagonistas. Este no recuerda su nombre, el rostro de su madre o el lugar donde creció. Es como lo menciona Batou “una pobre marioneta sin espíritu”. Posteriormente en la escena en el bote Kusanagi empieza a reflexionar sobre su propia identidad y los elementos que la conforman. Siendo esto un tema central de la filosofía de la mente, tal como se puede apreciar en estas interrogantes plateadas por el filósofo inglés Stephen Priest:

“Eres tú, lector, un objeto físico complicado y nada más que eso? si respondes que no: ¿eres una mente? Si respondes que sí: ¿qué son las mentes? ¿cuál es exactamente la relación entre la mente y el cuerpo? ¿Eres una mente con un cuerpo o un cuerpo con una mente? ¿Somos almas inmateriales que sobreviven a la muerte del cuerpo o la ha descartado la ciencia moderna? ¿Eres tu propio cerebro? ¿Cómo se conecta la materia gris -si es que existe tal conexión- con nuestras emociones y pensamientos íntimos?” (Lukomski, 2007, p. 58).

La distinción mente-cuerpo

Poco después de que la Sección 9 se encuentre con el cuerpo cibernético en el que el Puppet Master ha introducido su fantasma, Kusanagi se pregunta si su verdadero ser murió hace mucho tiempo y ahora es tan solo un clon con cuerpo mecánico y cerebro electrónico. Afirma que “solamente existo basándome en lo que el entorno me dice”. Siendo precisamente la percepción el concepto en torno al que el filósofo, economista y sociologo David Hume (Reino Unido, 1711 – 1776) centro la discusión mente – cuerpo.

La protagonista reflexionando acerca de su propia identidad 

“La división que establece Hume entre impresiones de sensación y sus ideas correspondientes, por una parte, e impresiones de reflexión y sus ideas correspondientes, por otra, de manera que aquellos sistemas en los que en su composición entre únicamente percepciones de sensación serían los cuerpos y aquellos que estén formados por ambos tipos de percepciones serían mentes (Guerrero, 2001, p. 60).

El ciclo de la vida

Posterior a que el Puppet Master adquiere conciencia de sí mismo y se defina como una forma de vida, se da cuenta de que esta lejos de convertirse en un ser completo, dado que su sistema carece de los procesos de vida básicos tales como la muerte o la habilidad de reproducirse. Como cualquier programa informático seria capaz de copiarse, sin embargo, el no desea eso, ya que una mera copia no ofrece variedad ni individualidad. Mientras relata como la vida ha ido evolucionando a lo largo de las generaciones, se nos muestra el árbol de la vida tallado en la pared del antiguo museo abandonado. Es por ello que busca a Kusanagi, para que puedan combinarse y dar origen a un nuevo ser.

Una renacida Kusanagi contempla la enorme ciudad a sus pies, y las vastas redes de información asociadas  

Los cuerpos de ambos individuos son destruidos por los francotiradores de la Sección 6, sin embargo, el proceso de fusión logra completarse. Los fantasmas de Kusanagi y Puppet Master han dado origen a un nuevo ser. Del cuerpo de Kusanagi solo queda la cabeza, la cual fue recuperada por Batou y trasplantada a un cuerpo sintético de niña conseguido en el mercado negro. Siendo esta apariencia más juvenil una metáfora del cambio que también se ha producido en el interior de la protagonista. Finalmente, ella contempla el paisaje de la enorme ciudad y de las infinitas posibilidades de conexión asociadas a esta.

Conclusión

Ghost in the Shell es una película compleja que requiere ser vista varias veces para que podamos reflexionar sobre los temas que nos platea. No nos da una respuesta concreta sobre que es la mente y que el cuerpo, sino que nos invita a pensar sobre el tema. Los seres humanos siempre nos hemos preguntado acerca de nuestra identidad y lo seguiremos haciendo a lo largo de la historia. Conforme cambia la sociedad han surgido diversas obras que buscan enmarcar esa discusión existencial en el contexto social en que se desenvuelven.  Siendo la obra analizada una de los máximos exponentes en la actualidad.

Bibliografía

  • Guerrero, J (2001). El problema mente-cuerpo en Hume. Themate: revista de filosofía, 26, 55-65.
  • Lukomski, A (2007). El problema mente-cuerpo. Logos. 57-68.
  • Novoa, M (2002). Algunas consideraciones sobre el dualismo en psicología. Universitas psychologica, 1(2), 71-80.

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Luis Villalobos Escrito por:

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